La oferta de Angelita: 500 vinos por plato y una sola carta para todos
La conversación gira en torno a la carta de Angelita, donde la oferta de platos es reducida pero la de vinos alcanza unas quinientas referencias por cada uno. David, vinculado al libro Vinos Gentrificados, detalla su criterio de servicio: cualquier botella anunciada se abre para quien la pida sin filtrar clientes. El sumiller explica que el reto constante es especializar la lista, aunque el resultado suele ser ampliarla. Para evitar que las botellas más demandadas se concentren en pocas mesas, se controla su salida mediante la propia carta. Respecto a los locales que mantienen una carta A y otra B reservada a clientes cercanos, David expresa su rechazo frontal. Considera que este sistema establece distinciones injustificadas entre comensales y no lo comprende.