Amontillado oxidativo y tinto ácido: los maridajes que triunfan en menús degustación
Restauradores y chefs analizan en detalle los maridajes más efectivos para platos tradicionales. Destacan que un tinto con alta acidez funciona mejor que el Jerez en callos, mientras que un amontillado oxidativo de entre ocho y diez años acompaña con éxito el canelón de rabo de toro. Los menús degustación incorporan estos clásicos y estadísticamente se venden más cuando incluyen maridaje calibrado. Los comensales demandan especialmente vinos de Jerez, aunque las preferencias varían según el plato. Se mencionan experiencias en locales como Echevarri, Cidecan Roca y Angelita, donde ciertos maridajes como un río sordo de Cachina de la Rose con pisto han resultado memorables.