¿Por qué decimos llegar a la hora de los panecillos? Origen en San Antonio de la Florida
Una narradora rememora la expresión llegar a la hora de los panecillos que usaba su madre para apresurar a la familia. La frase, empleada sin conocer su origen, proviene de una antigua tradición madrileña. Cada 13 de junio, en la ermita de San Antonio de la Florida, tras la misa se repartían entre los asistentes unos bollos blancos bendecidos. La costumbre incluía también el ritual de los alfileres para adivinar el número de novios. La narradora descubrió el significado real de la expresión al asistir a la fiesta con dieciséis o diecisiete años.