Las Grecas despertaron la pasión por el baile en el Madrid gitano
Las Grecas formaron parte de los recuerdos de una mujer que aprendió caló en el Buen Pastor de la mano de compañeras gitanas. En Madrid, especialmente en la zona de Padre Damián, se escuchaba su música y se iniciaba el taconeo al son de Te estoy amando locamente y Sola. Esos momentos de baile representaban felicidad dentro de un periodo previo muy oscuro. La música del dúo, al igual que los Beatles, se integraba en la identidad personal y generaba reacciones de entusiasmo inmediato.