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Mi madre y un médico de Opus Dei me encerraron en un reformatorio a los 15 años

Una joven relata cómo su madre y el médico de cabecera, vinculado al Opus Dei, irrumpieron en su habitación y la trasladaron a un reformatorio religioso. Con tan solo 15 años fue encerrada sin haber cometido ningún delito y obligada a trabajar, rezar y asistir a clases limitadas. Su familia pagaba 25.000 pesetas mensuales por su estancia. Las monjas justificaban el trato severo argumentando que las internas procedían de familias católicas y habían "torcido" el camino. El centro se presentaba como un colegio de formación, aunque en la práctica funcionaba como un internado de trabajo y disciplina religiosa.