Los Salazar vivían cantando flamenco en fiestas a medianoche siendo niños
La familia Salazar recuerda una infancia marcada por la escasez pero llena de alegría gracias a la música flamenca. Vivían con sus padres y participaban en fiestas donde la gente con recursos pedía actuaciones a cualquier hora. Cantaban temas tradicionales que gustaban en bodas gitanas y veían la música como un medio digno para sustentarse. La narradora enfatiza que, aunque materialmente no tenían nada, la unión familiar y el canto los hacían felices.