Artista revela cómo nació su técnica única con radiografías en hospital
La técnica artística conocida como grapple tiene un origen muy particular: nació por casualidad en un hospital donde el artista trabajaba y observaba el montaje de equipos de rayos y electrónica. Durante este proceso, utilizó un bisturí para hacer arañazos en películas radiográficas, descubriendo que al quitar capas en diferentes cantidades se obtenían distintos tonos que permitían crear imágenes únicas. El artista destaca la importancia de la paciencia para dominar esta técnica, que consiste en trabajar sobre una superficie negra y revelar poco a poco la imagen deseada. La obra que mayor orgullo le genera es su representación de la Plaza de los Obradoiros en la Catedral de Santiago, una pieza compleja con numerosas esculturas y detalles que demandaron mucho tiempo y esfuerzo. Este método artístico combina elementos técnicos relacionados con el campo hospitalario y el arte contemporáneo, dando lugar a creaciones emotivas y admiradas por la dedicación que requieren.