España olvida su pasado emigrante y rechaza ahora a los inmigrantes
La escritora lamenta que la memoria española sea tan frágil respecto a su propio pasado migratorio. Recuerda que hace apenas medio siglo los españoles emigraban a América Latina, Nueva York, Estados Unidos y Argelia en busca de un futuro digno, sufriendo separaciones familiares que a menudo eran definitivas. Compara esa experiencia con el trato actual que reciben los inmigrantes que llegan a España y califica de descorazonadora la actitud de partidos políticos y ciudadanos. Menciona el testimonio de una amiga periodista cubana que salió de la isla durante el éxodo del Mariel a los dieciséis años y nunca ha regresado. La autora considera que las políticas y las ideologías contrarias a la migración siguen un movimiento pendular y expresa su deseo de que pronto llegue un periodo más conciliador, aunque reconoce que el momento actual resulta preocupante.