Altamarea: de editorial pequeña a librería rentable apostando por fútbol y política
Pepa, responsable de Altamarea, describe cómo la editorial surgió de la voluntad de publicar libros que no existían, con especial atención a la mezcla de fútbol y política. Tres años después de arrancar el sello decidieron abrir también una librería, lo que generó un flujo de ida y vuelta entre lectura de novedades y planificación de futuros títulos. El proyecto comenzó sin una planificación detallada y en un sector precario donde la rentabilidad inicial es difícil. Con esfuerzo sostenido y algo de suerte, tanto la editorial como la librería se mantienen ahora y permiten cubrir los gastos necesarios. Pepa destaca que, pese a las dificultades, el micromundo cultural ofrece la posibilidad de vivir enganchado a lo que se publica y se desea publicar, lo que compensa las complicaciones diarias.