Restos de cocina y jardín se convierten en tintes vegetales de colores
Una persona explica el origen vegetal de fragmentos que parecen piedra pero proceden de residuos de cocina y jardín. Entre los ejemplos se mencionan las hojas externas de alcachofa, las de zanahoria y el índigo, una planta tintórea que produce color intenso. Tras varios años recolectando restos se ha creado un calendario de colores que varía según la temporada y el lugar de origen. Los colores obtenidos no coinciden necesariamente con los que aparecen en el papel, a diferencia de los pigmentos modernos. Además, los huesos de albaricoque pueden convertirse en un carbón que genera una tinta negra de gran calidad, un tono muy valorado en el pasado.