Me acostumbro al horror: la tristeza por Palestina persiste tras tres años
El testimonio personal revela cómo la tristeza inicial ante los acontecimientos en Palestina ha dado paso a una sensación de acostumbramiento al horror. Tras tres años de conflicto, el hablante explica que ya no puede llorar cada día como al principio y ha desarrollado una coraza protectora. Aun así, mantiene el mismo nivel de implicación para contribuir con las soluciones que estén a su alcance.