Crisis del 2008 debilita a la izquierda y favorece a la ultraderecha en Europa
La crisis económica de 2008 marcó un punto de inflexión para las fuerzas de izquierda en Europa. Los partidos comunistas prácticamente desaparecieron y la socialdemocracia quedó muy debilitada, con solo tres gobiernos progresistas en la actualidad: Malta, Dinamarca y España. Según el análisis, España se ha convertido en el principal objetivo de la ultraderecha por su política progresista, que cuestiona los postulados del liberalismo. Esta ofensiva contra el gobierno de Pedro Sánchez habría comenzado desde el primer día de la legislatura.