La crisis de 2008 marcó el declive de la izquierda europea
La crisis financiera de 2008 supuso un punto de inflexión para la política europea. Los partidos comunistas y socialdemócratas no lograron avanzar y se debilitaron notablemente. Actualmente solo Malta, Dinamarca y España cuentan con gobiernos progresistas de este signo. El ejecutivo español es señalado como el principal objetivo de las fuerzas de ultraderecha desde su formación.