España vendió mulas y acero a los ejércitos de la Primera Guerra Mundial
Durante la Primera Guerra Mundial España mantuvo una posición de neutralidad oficial. Sin embargo, se convirtió en proveedor clave de materias primas y animales de carga para los países en conflicto. El acero, el hierro y otros metales españoles alimentaron la industria armamentística aliada. Especialmente destacada fue la exportación de mulas y burros, valorados por su resistencia y adaptabilidad al terreno. Francia fue uno de los principales compradores de estos animales, que resultaron esenciales para el transporte militar.