Rosita reclama no pagar por ver la televisión durante su ingreso hospitalario
Rosita, ingresada desde hace cuatro meses, denuncia un gasto cercano a los 400 euros por mantener la televisión encendida. La paciente solicita una reducción a 25 euros semanales, argumentando que el servicio le proporciona compañía durante las largas horas de hospitalización. Su petición llega tras la campaña liderada por Lola Martín, quien logró que los hospitales de Madrid permitieran ver gratis la final del Mundial a pacientes como su padre de 87 años. En aquel día se observó cómo las habitaciones se unían en torno al evento, creando un paréntesis en las rutinas de ingreso. Varios testimonios destacan que las personas mayores tienen menos alternativas de distracción y que en algunas comunidades autónomas ya no se cobra por este servicio. Los participantes critican que se obtenga beneficio económico de un elemento básico para el bienestar de los ingresados con recursos limitados.