Mis padres me regalaban espacio en el campamento para fomentar mi autonomía
El entrevistado explica que sus padres, ambos músicos, adoptaron un estilo de crianza poco convencional que priorizaba la libertad del niño. Recuerda que durante los campamentos de verano no recibía llamadas telefónicas a la hora establecida porque sus progenitores querían que viviera la experiencia sin interrupciones. De adulto interpreta esa ausencia de contacto como un regalo de autonomía y desapego saludable. También menciona que en su hogar era normal que amigos tocaran guitarra hasta medianoche entre semana, algo que formaba parte de la vida cotidiana de una familia de artistas.