La literatura del Siglo de Oro habla de comida por el hambre que imperaba
La literatura española de los siglos XVI y XVII habla constantemente de comida porque refleja el hambre que marcaba la vida cotidiana. Cervantes presenta a don Quijote detallando su presupuesto ajustado para comer, con más vaca que carnero, para indicar su posición social. La novela picaresca, desde el Lazarillo, muestra el hambre atroz incluso entre clases acomodadas. Juan de Zabaleta, en su libro de moral costumbrista, describe las comidas exquisitas y vulgares, las golosinas en el teatro y las meriendas en el campo a mediados del siglo XVII.