Actor vive rodaje caótico disfrazado de murciélago gigante en 2013
En 2013, un rodaje experimental se convirtió en una experiencia desafiante para un actor que debió sustituir al protagonista en el último momento. El proyecto, parte del manifiesto Little Secret Films, se planteaba como una serie de películas realizadas por amor al arte, sin guion ni recursos definidos, y completas en un solo día. El actor pasó casi 12 a 14 horas disfrazado de un murciélago gigante, sin poder hablar ni quitarse la máscara, enfrentando un rodaje caótico y con la ausencia total de productor o estructura. Durante la filmación, surgieron múltiples quejas y reflexiones sobre la falta de organización y las dificultades técnicas. La experiencia, además de ser una ardua prueba física y mental, se convirtió en una suerte de terapia y una indagación sobre la identidad, pues el actor se debatía entre mantener el personaje oculto o revelar quién era detrás del disfraz. Este rodaje fue acompañado por Jimena Sabadú, pareja del actor y parte fundamental del proyecto. Esta historia representa el desafío y compromiso que implica hacer cine experimental y de bajo presupuesto, donde la pasión y improvisación son más determinantes que los medios disponibles.