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A partir de los seis años la discapacidad desaparece y los gastos van a tu bolsillo

Una madre relata las dificultades económicas que supone cuidar a una hija con gran dependencia. Según explica, las terapias dejan de estar cubiertas por las administraciones cuando la niña cumple seis años, momento en el que los gastos pasan íntegramente a la familia. Aunque existen prestaciones como la de dependencia y la ayuda por cuidado de hijo con discapacidad hasta los 18 años, estas resultan insuficientes ante el elevado coste de las terapias necesarias. La entrevistada compara los precios con los de una boda: cualquier producto o servicio para discapacidad multiplica su coste. La familia debe asumir por tanto un importante desembolso adicional a pesar de contar con algunas ayudas oficiales.