Delegamos poder a la IA sin exigirle ninguna responsabilidad moral
Durante la intervención se reflexiona sobre la relación tradicional entre poder y responsabilidad, que ahora se rompe al delegar procesos en la inteligencia artificial. El ponente señala que la IA carece de capacidad para actuar por deber o asumir consecuencias morales, limitándose a cálculos aritméticos. La principal inquietud radica en que los humanos puedan adoptar ese enfoque algorítmico y desentenderse del criterio moral en sus propias decisiones.