Agresores burlan pulseras electrónicas y generan alertas nocturnas constantes
Una víctima de violencia machista ha relatado los problemas que genera el dispositivo electrónico colocado a su agresor. Según su testimonio, el agresor provoca de forma deliberada señales de separación y descarga las baterías para activar alertas constantes. Estas manipulaciones obligan a la policía a llamar a la víctima a cualquier hora, incluso a las tres de la mañana, y a enviar patrullas para verificar su ubicación. La víctima explica que debe permanecer en casa mientras dura la señal y que el agresor publica vídeos en internet burlándose del sistema. El relato pone de manifiesto las dificultades que enfrentan las víctimas cuando el dispositivo de control no funciona de manera fiable y permite al agresor seguir ejerciendo presión.