Un análisis del arbitraje futuro plantea que la tecnología podría eliminar por completo la figura de los asistentes en el próximo Mundial. Según el debate, las máquinas ya intervienen en decisiones como córners o saques de meta, lo que acelera un cambio de mentalidad en las reglas del juego.
La conversación también aborda la posibilidad de que dos árbitros piten en el campo, idea que se descarta por el riesgo de aplicar criterios distintos en faltas y contactos. Los participantes coinciden en que un solo colegiado permite una aplicación más uniforme del reglamento.
El avance tecnológico obliga a repensar el rol del árbitro, que ahora puede intervenir más gracias a la asistencia de sistemas automáticos.