¿Hackear mi mente? El hacker huiría de mis recuerdos caóticos
Un humorista reflexiona en tono distendido sobre la idea de que alguien pueda hackear su mente en el futuro. Afirma sin preocupación que un intruso digital se llevaría una decepción al encontrar solo un revoltijo de recuerdos irrelevantes como letras de canciones infantiles, la tabla del siete y anuncios de helados de los años noventa. El orador compara su cerebro con un puesto desordenado de mercadillo y con el despacho de un tesorero del PP, donde la información se pierde sin motivo aparente. Añade que sus pensamientos intrusivos funcionarían como un antivirus que ahuyentaría al hacker y llega a pedir un reseteo mental completo.