La muerte de Maricarmen Abascal reaviva la división política entre las dos Españas
La octogenaria Maricarmen Abascal falleció en el hospital el 23 de septiembre sin haber podido regresar a su domicilio tras un desahucio que fue seguido en directo por gran parte de España. El comentarista lamenta que su caso, en lugar de generar consenso, haya derivado en una nueva confrontación entre bloques políticos. Mientras la izquierda convoca minutos de silencio, la derecha, con declaraciones de Feijóo y Vox, acusa manipulación emocional y cuestiona incluso la necesidad de una autopsia. El relato subraya la rapidez con la que el fallecimiento de una persona se convierte en argumento de batalla partidista.