La escritura proporciona una felicidad plena que depende solo de uno mismo
La autora recordó en una reciente entrevista cómo, apenas dos semanas antes de saber que publicarían su novela, escribió en su diario que la escritura era el único lugar donde se sentía feliz. Explicó que esa felicidad es plena porque depende exclusivamente de ella misma y no de factores externos como la estabilidad política o económica. Destacó además que el proceso le genera tranquilidad y que se divierte eligiendo las palabras, convirtiéndolo en un acto lúdico.