Joaquín perdió todas sus amistades al entrar en el corredor de la muerte
Joaquín asegura que todas las relaciones que mantenía antes de su condena desaparecieron tras su ingreso en el corredor de la muerte. Durante una llamada a un conocido restaurante de Miami Beach, su interlocutor le ofreció ayuda económica pero le solicitó que dejara de telefonear porque el nombre de la prisión figuraba en las facturas. El recluso aceptó la petición y concluyó que aquellas personas no eran amigos reales.