Albinismo: mis padres creían que era rubia y ciega hasta los dos años
Una mujer con albinismo comparte cómo sus padres vivieron el desconcierto inicial al recibir un diagnóstico impreciso que la describía solo como rubia y ciega. Hasta los dos años no llegó la aclaración médica de que padecía albinismo, una condición genética causada por una mutación compartida por ambos progenitores. Relata que la familia carecía de antecedentes y que la sobreprotección típica de los padres de niños con discapacidad se vio contrarrestada por su hermana mayor, quien la animaba a intentar las cosas por sí misma. Esta actitud le permitió desarrollar independencia y disfrutar de actividades como bañarse en la playa de Cullera, primero con protección total y luego de forma más autónoma. Hoy normaliza su vida veraneando incluso en Ibiza con amigos, aunque reconoce que en su infancia no existía ropa con protección ultravioleta y que la familia la cubría con crema, gorra y gafas.