De Donostia a Campezo: el cocinero que encontró su plenitud en el pueblo
Un cocinero que residía en Donostia decidió trasladarse a Campezo, un pequeño municipio de 720 habitantes en el que asegura haber encontrado todo lo que busca en esta etapa de su vida. Destaca la ausencia de turismo masivo, la naturaleza accesible y una comunidad que considera seria y sin rodeos innecesarios. En su restaurante aprovecha los recursos del entorno, como nueces recogidas en el camino o carne de caza local procedente del centro de Murieta. Un mapa comarcal diseñado por Edorta indica el origen de cada producto de la carta, que varía según la temporada. El relato incluye referencias a la preparación de chozas para la caza de palomas y la espera de tormentas que favorezcan la aparición de la trufa negra. El cambio se presenta como una respuesta a la saturación de la vida urbana y al ritmo vertiginoso de las ciudades.