Bernardo y Esquinita: los restaurantes de Algeciras que conservan mis recuerdos de infancia
El narrador mantiene una relación especial con dos restaurantes de Algeciras situados en la playa del Rinconcillo: el Bernardo, ligado a su infancia, y la Esquinita, más reciente. Alterna sus visitas para comer y cenar, recordando comidas familiares y sobremesas donde aparecían vecinos y surgían cantes espontáneos. Destaca la figura de su tío Paco, gran aficionado a los boquerones fritos que preparaba su madre, y lamenta que la costumbre actual de grabar con el móvil haya restado naturalidad a esos encuentros. El testimonio transmite nostalgia por una época en la que las reuniones transcurrían sin la sensación constante de exposición.