Enfriar el arroz y la patata crea almidón resistente que controla la glucosa
Enfriar alimentos como el arroz, la patata o la pasta después de cocinarlos genera almidón resistente. Este compuesto se degrada solo parcialmente en glucosa y el resto llega al intestino grueso, donde alimenta la microbiota. La técnica resulta especialmente útil para personas con diabetes gestacional o resistencia a la insulina, ya que permite consumir estos carbohidratos con menor impacto en los niveles de azúcar en sangre. Ejemplos prácticos incluyen preparar una ensaladilla de patata murciana o una tortilla de patata y consumirlas al día siguiente tras refrigerarlas.